Llegó el ansiado día, me impresionó ver la sala de operaciones con más de treinta personas entre médicos, asistentes, enfermeras, etc…vino el anestesiólogo y me dijo que me siente y me abrace con las dos manos mis rodillas. Estaba nerviosa, sentí más de 10 hincones a la altura de mi cintura, al contorno de mi columna y me dolió mucho. Luego me acosté.
Diez minutos después vino la doctora y me dijo: no te muevas que ya comenzamos. Ok, le respondí. Por cierto que yo no veía nada porque te colocan unos protectores. La operación no duró ni 5 minutos, fue todo tan rápido que me impresioné. Vino, me tomó de las manos y dijo: se acabó, todo resultó excelente. Ahora te vamos a colocar un saquito donde vas a evacuar tus orines, ésto ya me lo había explicado antes y también como tenía que usar el pequeño durante el día y el grande por la noche.
Lo llevé durante 73 días y así en el mes de octubre comencé a pasar las sesiones de quimioterapia cada 21 días exactamente. No quiero detallar las dificultades que eso me provocaba, solo contaba los días para ver si lograba corregir el problema.
Categoría: Carmen Rojas Bizerra