UNA NOTICIA INESPERADA Y EMOCIONANTE

La última semana de abril pasé un scaner completo ordenado por mi doctora y ahí me dijeron: dentro de dos semanas como máximo estarán los resultados donde su médico. Generalmente, cuando ellos observan algo grave no esperan esos plazos y muchas veces es casi inmediato el llamado para ir al hospital.

En mayo me dejaron un mensaje diciendo que mi cita para saber los resultados era a las 2.30 pm. del 24 de mayo. Me fui tranquila y como siempre muy puntual en compañía de mi hijo y mi hijita estaba en camino. Incluso no me hicieron esperar y pasé media hora antes de lo previsto.

Le dije a la doctora si podían pasar mis hijos, me pidió que primero me examine y enseguida vienen ellos.

Primero, como de costumbre, me hace varias preguntas: si me siento bien, si tengo apetito, si duermo bien, si respiro bien, si me duele algo, si tengo algún sangrado, si algo me inquieta, etc. Mis respuestas a las 4 primeras fueron si y a las otras tres un no rotundo. Luego me hizo un examen minucioso de pies a cabeza para ver si sentía algo extraño y no encontró absolutamente nada anormal; claro está que ella ya había visto antes los resultados. Enseguida me preguntó si seguía tomando el extracto de zanahorias, le dije que si y, si continuaba con el látex de la planta de la vida (la verdad yo no recordaba que en algún momento le referí eso, de hecho que si pero muy fugazmente, sin embargo ella lo anotó) y claro que le dije también que si.

Luego me dijo que llame a mis hijos, pasó Marco porque Carmencita aún no llegaba y dijo: no hay nada de que temer, todo está perfecto, que siga como hasta hoy con los mismos cuidados y, como ya pasaron más de tres años y todo está bien, las citas ya van a ser una sola vez por año tanto con ella que es la oncóloga que me hace todo el seguimiento, como con la ginecóloga que me hizo la operación. Ese instante ordenó un nuevo scaner para noviembre a fin de pasar con su colega el mes de diciembre y con ella en mayo del año próximo. Incluso, le dije si no me iba a ordenar análisis de sangre, me dijo que no no hay necesidad de ello.

Sentí una sensación indescriptible de alivio y tranquilidad, luego de agradecerle ella salió para cambiarme la ropa; ahí a solas agradecí a DIOS por todas estas bendiciones que recibo y que hoy puedo compartirles. Justo llegaba mi hijita, de paso habló con ella y le ratificó los resultados.

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