DURANTE ESTE TRATAMIENTO SUCEDIÓ ALGO GRANDE!

Fueron 28 sesiones de lunes a viernes, inicié la radioterapia el miércoles 02 de marzo del 2016. Cada mañana iba muy temprano en ayunas y tenía que beber mucha agua antes de pasar a sala. Cuando me llamaban y, como pasa con todos los pacientes, uno ya está a punto de querer ir al baño a orinar pero no se puede hasta después de los 20 minutos del examen. Quien no tiene problemas de incontinencia aguanta a las justas y en mi caso trataba pero no lograba y entonces al término, mojaba un poco el piso y eso no me hacía sentir bien. Incluso, como ellas sabían la situación, colocaban sobre la cama una toalla descartable cada vez y me decían que no me incomode que eso es normal. Seguro para ellas, pero para mí imposible.

Es verdad que ya no era como antes una chorrera, por así decirlo, y ya no usaba las toallas gigantes tipo pañales o las truzas descartables; en aquellos momentos usaba unas servilletas higiénicas grandes entre 4 a 5 por día y lógico que no era nada agradable.

Era la 15 ava. sesión (martes 22 de marzo) y me tocó la primera interna a cargo de mi doctora. Ese día también me advirtieron que estaré en el hospital unas 5 horas porque antes del tratamiento hay otra preparación por una sola vez y las otras dos internas ya no pasan de media hora. Y así fue.

Me citaron a las 9 am. y luego de la preparación que duró como tres horas entre scaners, radiografías, colocación de marcas, etc. (no doloroso pero si un poco incómodo) me hizo la primera radioterapia interna que duró exactamente 8 minutos. Yo me quedé sola en la sala y desde otra exterior la doctora me daba las órdenes e indicaba lo que estaba haciendo y que debo estar inamovible. Sentía una pequeña calentura al interior del vientre y un ruido como si se reventaran doce globos uno por uno y se terminó.

Entraron las enfermeras a retirarme unos equipos y asearme, luego vino la doctora y me dijo que todo salió perfecto y que las otras dos sesiones son de 6 minutos cada una. Como me gané el cariño de ella, (así como de las que me hicieron las operaciones anteriores), me dijo:

tienes alguna inquietud o alguna pregunta Carmen?. Le respondí de inmediato, si doctora. Yo quisiera saber si con este tratamiento de radioterapia interna podría superar ese 20% de incontinencia que aún persiste. Al instante sentí que su respuesta me derrumbaba pero, la acepté sin resignarme.

Y con la crudeza que acá te hablan me dijo, mira Carmen: quiero que sepas que la radioterapia “jamás” te va solucionar este problema, más bien es muy probable que te retorne al 100% la incontinencia; pero sí o sí el tratamiento continúa y si eso sucede, al término tendrán que programarte una nueva operación.

Seguí el tratamiento al pie de la letra. Llegó la 18 ava. sesión el siguiente martes 29 de marzo y con ella la segunda interna a cargo de mi doctora. Fue tal como lo dijo, todo estaba ya listo y solo tardé unos 20 minutos en prepararme, pero el tratamiento en sí, fueron 6 minutos y…

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